MISIÓN AÑATUYA 2023

Un día llegó la tan esperada Misión a Añatuya. Algunos de los estudiantes de 4°, 5° y 6° año del Centro Educativo Loreto, junto a profesores adultos responsables, viajaron a Campo Gallo, Santiago del Estero, a cumplir con la Misión.

El día sábado 24 de junio a las 20hs., los misioneros de nuestro centro educativo partieron hacia Campo Gallo, llegando el día Domingo, alrededor de las 14hs. 

Durante el primer día no se hicieron las actividades programadas con los niños, sino que se bajaron las donaciones del camión donde se las transportó desde la parroquia. Los misioneros acomodaron sus cosas en donde iban a alojarse durante esa semana, y a las 20hs. tuvieron una misa de bienvenida.

Desde el segundo día empezaron las actividades y juegos con los nenes. Por la mañana visitaban distintos colegios, llevaban donaciones, compartían juegos con ellos y por la tarde hacían lo mismo en las capillas. Recordamos, como lo informamos en otra nota, que los misioneros se dividían en tres grupos según las edades de los niños: de 0 a 5 años pertenecían al grupo de los “cerditos”, de 6 a 10 años al grupo de los “hipopótamos” y de 11 en adelante, al grupo de los “zorros”.

En este segundo día, por la mañana fueron a la escuela N°333 en Cuatro Esquinas, donde llevaron donaciones y compartieron una mañana con los nenes que asisten a ese colegio. Antes de volver al lugar donde se alojaban los misioneros, las maestras, profesores y papás del colegio de Cuatro Esquinas les ofrecieron compartir el almuerzo con los niños, como lo hicieron en todos los colegios que visitaban. A la vuelta, el micro con los misioneros hizo una parada para ver una Virgen de Huachana que fue llevada en el año 2017. Luego, esa tarde visitaron la Capilla Mailín, donde también llevaron donaciones, compartieron distintos juegos y merendaron con los nenes.

En el tercer día los misioneros visitaron la escuela N°433 “El Bajo”, donde además de llevar donaciones y compartir una mañana con los nenes, colocaron juegos de plaza. Esa mañana, algunos de los misioneros ayudaron a colocar los juegos, mientras que los demás realizaban las actividades con los chicos. Nuevamente, antes de que los misioneros se vayan, compartieron el almuerzo y las personas de la escuela les mostraron un hermoso cartel agradeciendo la visita, las donaciones y los juegos. Ese mismo día, por la tarde, los misioneros se dividieron en dos grupos para poder visitar dos Capillas distintas, una era la Capilla “San Vicente” y la otra “El Arenal”, donde también se jugó con los chicos, se llevaron donaciones, chocolatada y galletitas para merendar con ellos.

Al cuarto día, los misioneros visitaron la escuela “Fisco Chico” donde había muy pocos niños y se colocaron juegos de plaza. Con el cemento que sobró pudieron hacer una rampa para un alumno que usa silla de ruedas. La realidad es que no estaba programado llevar los juegos de plaza a este colegio, pero por la mañana cuando estaban yendo a la escuela donde originalmente iban a colocarlos el camino tenía mucha tierra y fue imposible llegar hasta allí. Así terminaron en la escuela Fisco Chico, donde por fin se colocaron los juegos.

Todos creemos en que fue una hermosa señal de Dios hacer llegar a los misioneros a ese colegio. Este día fue largo, los misioneros visitaron tres lugares más además de Fisco Chico: una parte del grupo, más tarde, fue a la escuela de Cuatro Esquinas a llevar más donaciones. Mientras que, por la tarde, se visitaron dos Capillas con los dos grupos que se habían dividido en el tercer día: un grupo fue a la Capilla “Santa Rita” y otro a la Capilla “El Matadero”. Estas dos Capillas fueron las últimas que visitaron los misioneros que viajaron este año. También se hicieron juegos y se compartió la merienda con los nenes, además de llevar donaciones.

Finalmente, el último día, los misioneros visitaron la escuela “Libarona” por la mañana, donde también fue llevada parte de las donaciones, se compartió una mañana de juegos con los nenes, y para terminar, los niños jugaron pintando las remeras de los misioneros con témperas. Para terminar el viaje, esa tarde se cargaron de nuevo los micros y se compartió un encuentro en la Capilla del lugar donde fueron alojados.

 

Nos gustaría agregar, para cerrar con la nota, antes de mostrarles unas fotos, que la Misión a Añatuya es una experiencia única e inolvidable.  

Foto tomada cuando los misioneros llegaron a Campo Gallo.

En esta foto se puede observar una de las plazas que los misioneros colocaron.

Las meriendas compartidas con los nenes.

 

Esta foto fue tomada el último día luego de haber jugado con los niños y las témperas.

 

 

Por Noa Cecchi, Julián Arcomano, Tomás Gibert, Bautista Medio y Maitena Suárez.

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